:format(webp))
La fiebre aftosa es una pesadilla para todos los ganaderos de leche, terneros, cabras o cerdos. Por término medio, los signos son más graves en el ganado vacuno y en el porcino de cría intensiva que en el ovino y caprino.
En este artículo leerá qué es exactamente la fiebre aftosa, cómo se propaga, qué síntomas se reconocen y, lo que es más importante, qué puede hacer para proteger su granja. Consulte aquí nuestros productos probados y registrados contra la fiebre aftosa.
:format(webp))
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta a vacas, cerdos y cabras. Está causada por un virus que provoca daños principalmente en la boca, en las patas y alrededor de las pezuñas de los animales. Los animales con fiebre aftosa pueden desarrollar ampollas y heridas (en la boca y en las ubres), que provocan dolor, fiebre y pérdida de apetito.
Aunque el virus es peligroso para los animales, afortunadamente no supone un riesgo significativo para los seres humanos. No obstante, la enfermedad ha sido designada enfermedad animal de declaración obligatoria. Un brote puede dar lugar a medidas estrictas, como la prohibición del transporte e incluso el sacrificio de animales.
El virus de la fiebre aftosa se encuentra en grandes cantidades en saliva, mucosidad, orina, heces y leche de animales infectados. En espacios cerrados, un solo animal puede contagiar rápidamente a todo el lote.
Las principales vías de transmisión son:
:format(webp))
Reconocer la fiebre aftosa empieza por observar a tus animales. Preste especial atención a:
:format(webp))
:format(webp))
La bioseguridad es la principal defensa frente a la fiebre aftosa. Una prevención eficaz ayuda a bloquear las vías de transmisión antes de que el virus llegue al ganado.
Medidas clave:
:format(webp))
:format(webp))
:format(webp))