
El periodo alrededor del parto es decisivo para la salud, la fertilidad y la producción de leche de tu rebaño. Una correcta gestión de la fase de transición permite prevenir trastornos metabólicos como la cetosis o la fiebre de la leche, y asegurar un buen inicio de la lactación.
La fase de transición abarca desde aproximadamente tres semanas antes hasta siete o diez semanas después del parto. Durante este periodo, el metabolismo de la vaca debe adaptarse rápidamente al inicio de la lactación, lo que supone una gran exigencia fisiológica.
Uno de los mayores riesgos es el balance energético negativo. Por eso, es clave utilizar soluciones específicas que ayuden a cubrir estas necesidades. Descubre cómo optimizar este proceso con productos como .
Para lograr una transición fluida, es fundamental aportar un soporte nutricional adecuado:
Una buena gestión no es casualidad, sino el resultado de una prevención constante:
Supervisa regularmente a tus animales y presta atención a su comportamiento alimenticio.
Mantén un equilibrio energético estable para evitar problemas metabólicos.
Un entorno limpio y tranquilo reduce el estrés y mejora la ingesta de alimento.
Asegura una ración adaptada a las necesidades específicas de esta fase.